Borracheras épicas only in Chile

Por Comité Editorial

“Jamás tuve problemas con las drogas, los problemas eran con la policía”

Keith Richards, Rolling Stones.

Un día perfectamente te podrías casar con una extraña que conociste hace 5 minutos por culpa del alcohol. Hay borracheras épicas donde el mundo pareciera girar en un abismo de excesos, frases extrañas, lugares que no sabes cómo llegaste.

Es que el carrete nos puede llevar a pérdida de la conciencia temporal y a volvernos violentos simios que recobran ese lado animal escondido en nuestra cabeza. Peleas, vasos rotos, amenazas, risas, bailes, engaños, misterios sin resolver de cosas que jamás te acordaste que existían: toda una vorágine demencial.

En nuestro país tenemos un par de ejemplos notables de borracheras épicas que han terminado en escándalos nacionales o internacionales. Expertos de la diversión y de la juerga que nos recuerdan constantemente que el carrete siempre puede seguir y que realmente nada tiene límites si tienes el dinero suficiente en tu tarjeta de crédito.

Miguel “Negro” Piñera

Todas las familias tienen su oveja negra. En el clan de los Piñera es evidente: el “Negro” se ha dado los lujos propios de una familia acomodada. Ha salido con modelos, estuvo en Woodstock, se dice cantante (perdone usted si es músico por faltarle el respeto) y es conocido por ser carretero.

Hace poco, a finales del año pasado, chocó un auto y se dio a la fuga sin la alcoholemia correspondiente luego de un accidente. El escándalo se agudizó cuando hace poco se supo que se le realizó el examen 13 horas en la Clínica Alemana (donde su hermano Sebastián en ese instante tenía acciones, además, quien fuera director del centro médico ahora es Ministro de Salud).

También como se ve en este video, el Papurri se ve chacoteando con unos cabros, jocosamente, para luego, en un estado de ebriedad evidente, subirse plácidamente a su auto. El “Si tomas, no manejes” para el Negro es como hacerle entender a un mono sobre física cuántica. En todo caso, una eminencia si hablamos de borracheras, juergas y minas ricas.

Eduardo “Gurú” Bonvallet

El ex jugador se fue abriendo paso en los medios a través de comentarios punzantes y casi hirientes frente a todo el círculo futbolístico, llegando a decir que la selección chilena clasificó al mundial de Francia en el 98 gracias a que el entrenador Acosta (su principal víctima) siguió sus recados.

Pero los años fueron pasando y el Gurú se fue hundiendo cual barco en un mar que lo condenaba. Ya una vez lo echaron de una radio por tratar de borracho y coquero a un parlamentario DC, pero los primeros indicios se revelaron cuando salió campeón entrenando en una liga universitaria. Las celebraciones se efectuaron en un restaurante donde el comentarista quiso pagar con tarjeta, pero solo se aceptaban cheques. “El Gurú paga con tarjeta”, habría respondido el entonces técnico, que terminó destrozando el lugar y llorando al día siguiente en su programa radial. Luego vinieron más llantos e incluso acusaciones de acoso sexual.

En el 2008, luego de salir a dar una vuelta de esas que uno hace para relajarse, el tipo se perdió saliendo del Liguria y deambuló como un zombie por la noche, entrando a locales, gastando cheques como loco, “entre risas y llantos”, según relató después. Su familia puso un aviso en Carabineros y Bonvallet apareció en la casa de su madre tipo 5 de la tarde del día siguiente. Luego de esta especie de introspección, con la resaca que deja las botellas de whisky y vodka, que cita haber andado trayendo en las manos durante la noche, fue internado 4 días en la Clínica Las Condes, por depresión y tamaña borrachera que se debe haber mandado.

Marcelo “Chino” Ríos

Leer la vida del mejor tenista latinoamericano de todos los tiempos es como revisar las anécdotas de un rockstar medio violento, a lo Liam Gallagher de Oasis. Ha golpeado a policías en varios países, ha orinado en lugares públicos, atropellado gente, desdeñado invitaciones de la realeza europea, se le ha visto en locales con tremendas minas y quizás unas cuantas más que no se le conocen.

Pero destacamos la anécdota del 2001, cuando andaba de parranda en Italia con sus amigos (bueno en realidad, jugando un torneo de la ATP), y al tomar un taxi comenzaron a pegarse y prácticamente a seguir la juerga, tanto así, que el taxista llamó a los policías para que lo bajaran del auto. Cuando llegaron, Ríos, que ya le había pegado al taxista, le pegó un combo y una patada al “paco” italiano, que cuando intentaba pararse, recibió otro patadón del tenista que más veces se ha ganado el premio “limón” en Roland Garros. El “Chino” pasó la noche en cana y luego lo soltaron. Un escándalo a nivel mundial, una borrachera de antología, épica, jugosa, grandiosa, al más puro estilo Keith Richards.

Sergio “Power” Lagos

Este chiquillo tuvo una gran carrera dirigiendo programas juveniles hasta su lapidación en Canal 13 (donde se convirtió en rostro de grandes audiencias en desmedro de su credibilidad en el público juvenil). Se sabe que le gusta la música, de hecho en una entrevista citó “Ride the Lighting” como uno de sus discos predilectos. Una combinación mortal de fama y gusto por el ruido. El mero hecho de estar en la cima del mundo mediático le pudo haber dado la impresión que era el tipo más cool de la ciudad y que merecía ser el anfitrión de las mejores fiestocas de Santiago.

Lagos se convirtió durante unos meses en la pesadilla de sus apacibles vecinos en la capital. En su departamento organizaba sendos jolgorios que terminaban en altas horas de la madrugada y que importunaban a todos los residentes del edificio, donde generalmente se encontraban botellas en los corredores, vómitos en los ascensores e incluso condones. Fue tanta la alharaca que se llevó el caso a los tribunales y en ese momento el conductor tuvo que cortar la lesera. Mucho power.

Daniel “Huevo” Fuenzalida

Completa el tridente del barrio Suecia (que en esos tiempos estaba de moda), junto a Ríos y Piñera. Los bacanes del carrete capitalino, los inmortales en sus autos deportivos, los que “roban las albas”, los que no se duermen nunca. El popular animador que se inició en el Extra Jóvenes es un hombre de principios, duros, y por ello ha dejado su adicción a las sustancias ilegales y ahora se da el lujo incluso de estar en campaña con el enemigo de los narcos, el hermano de su camarada de parranda, el mismísimo Tatán.

Pero eso es ahora, porque el “Huevo” estuvo mucho tiempo perdido. Y quizás su peor anécdota sea en el litoral de la quinta región. Aparte de atacar por su supuesto pasado de drogas a Patricia Maldonado y admitir que no pudo cuidar su relación sentimental y otras esas pavadas que se sueltan en programas de farándula barata, Fuenzalida tuvo que dejar un programa que se convirtió de un momento a otro en una pesadilla.

El bohemio “Aló Huevo” se transmitía en las noches en UCV Televisión, canal que no acostumbra a contenidos vulgares (exceptuando al gran Benni). Allí Fuenzalida animaba no sobre una pelota, sino por lo menos tres balones, y sosteniendo milagrosamente un programa que contaba con un asistente y una modelo. Una emisión salió raja y acosó insistentemente a la modelo que se sintió sumamente incómoda, para luego echarse la mano a los pantalones y sacarla. Se olió la mano y sentenció: “me cagué”. Luego persiguió a todo el mundo con su mano con mierda para luego limpiarse en el lente de la cámara que lo grababa. ¿Una joda? Only in Chile

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