por H. Espinoza Caut
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En Viña del Mar se ha desarrollado un monstruo, siquiera más peligroso que la masa acéfala en la galería de la Quinta Vergara. Una figura política de magnitud mediática desmesurada, alimentada mediante actos públicos insulsos (6 ejemplos), mediante uso de dineros públicos para colocar carteles con fotos, pero también por medio de una extensa maquinaria partidista UDI que involucra incluso grupos de choque, desde ancianos violentos y jóvenes poblacionales defendiendo a cuchilla los carteles proselitistas que colocan días antes del plazo, y que guardan en recintos municipales.
Todo el mundo lo sabe, para qué andamos con pendejadas. En El Fracaso lo dijimos en 2008, hasta el cansancio repetimos lo mismo. Pero la Concertación, especialmente la DC, no fue culo y tiraron un candidato desconocido, permitiendo a Virginia Reginato ser mayoría nacional en las últimas municipales.
La anterior demanda que hicieron los concejales opositores en tribunales porteños terminó con grupos de choque arrojándoles huevos, sin ninguna protección policial efectiva, y todo se fue disolviendo, justamente, por la vista gorda que hizo la DC en el asunto.
Ahora vamos a la carga de nuevo. La hermana Girardi y Gabriel Silber presentan querellapor algo que todos sabemos: presunta falsificación de certificados de estudios de la edil viñamarina. Básicamente, Reginato manifiesta que en novimbre de 2007, ad portas de un plazo fatal para inscribir su candidatura que requería cuarto medio cursado, se fue a la comuna de Colina (donde tiene a un corrupto colega UDI), y pasó de 3ero básico a 4to medio en un día, y después volvió a la ciudad como si nada.
¿Usted se lo cree, sinceramente? ¿Cuánto te demoras en cada examen? ¿Una hora? O sea, ¿diez horas seguidas allí? ¿Tan matea es nuestra alcalde, para haber llegado sólo hasta 2do básico antes? (ejemplo de grandiosas declaraciones).
Pero esta criatura ya no tiene techo, es casi invencible, a menos que una ciudadanía decidida (especialmente los jóvenes universitarios que tienen residencia temporal en la zona) se movilicen para sacar a los espectros de la municipalidad, por el bien de la comuna y sus habitantes. Ese esfuerzo social vencerá los miles y miles de carteles defendidos por flaites que les pagan migajas, las canastas familiares repartidas en los cerros, el cierre de filas en la derecha y todas esas actividades sociales festivalescas que te dicen “Viña te quiere, te ama, corazón, bombom”. Recuerden, la maquinaria populista puede parecer tierna, pero es un monstruo.

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