el mino que solo te come cuando está curado  
 

Los “tratos especiales” tras proceso de acreditación de Universidad del Mar

@drugoespinoza

Cualquier padre le gustaría que su hijo fuese doctor. No solamente porque así se podría evitar los gastos de asistir al consultorio, sino también porque la capa blanca podría darle un decoro especial a su alcurnia. Y sería una pena que la lista de espera no corra nada y su retoño se quede ahí mirando las palomas mientras otros chicuelos cumplen sus sueños en una universidad tradicional.

Pero no importa, porque existen otras instituciones privadas que ofrecen la misma calidad educativa, una formación similar, a pesar de la escasez de docentes de planta, de infraestructura, de acceso a campos clínicos, de investigaciones y de organizaciones estudiantiles y otras cosas más que darían lo mismo porque al menos tenemos la seguridad de que existe un organismo estatal, la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), que aprueba la gestión de esta institución de enseñanza superior.

La aprueba al punto no solamente de poder colocar en sus pancartas publicitarias “Acreditada por cuatro semestres”, sino también para que los estudiantes puedan recibir el tan benefactor CAE, crédito con aval del Estado, que resulta un manjar para estas universidades privadas como también para la banca.

¿Y qué pasa cuando ya no se puede confiar siquiera en el CNA? Bueno, ahí podríamos decir que ya no hay duda alguna que el sistema está podrido por fuera y por dentro, y que los restos de la codiciada manzana que significan los sueños de miles de jóvenes y familias están siendo repartidos por los mismos gusanos de siempre.

El portal de investigación CIPER acaba de publicar una estremecedor reportaje que involucra a un miembro clave del Consejo de Acreditación que sostuvo un contrato con la Universidad del Mar, con el propósito de facilitar la acreditación de esta institución privada

, que ya había sido cuestionada antes por los resultados del examen médico nacional, con renuncia de personal y otras graves acusaciones.

Pero esta vez la cosa va más allá, pues se trata casi de una coima. Luego de varios intentos fallidos desde 2005 por acreditarse, la U. del Mar logró el status aprobatorio en 2010 y un mes después de ello su rector firmó en nombre de la casa de estudios un contrato con la empresa “Sociedad Gestión Limitada”, a la cual pertenece Eugenio Díaz (quien en ese tiempo presidía subrrogante el CNA) con su señora e hijas.

El contrato señala que Díaz “acompañaría” todo el nuevo proceso para alargar la acreditación de la universidad, en varias etapas que tenían como contraparte justamente al CNA. O sea, Díaz estaba haciendo de delantero y arquero al mismo tiempo, chuteando y atajando el penal. Aparte de su sueldo en el CNA, el contrato le significa a Díaz 60 millones de pesos, más incentivos de 15, 25 y 45 palos si logra años extra de acreditación.

Las actividades que efectivamente realizó Eugenio Díaz están registradas en los documentos de la U. del Mar. Un acceso completo a la investigación y el contrato puede chequearse en CIPER.

  • Marcelamedi

    No me extraña

  • Andrés Tapia

    Cuando se dice algo, es por que algo hay. La U del Mar tiene la fama que tiene. Un minuto de silencio por aquellos que estudia(ro)n ahi.